miércoles, 8 de octubre de 2014

MF Soil ® en el cultivo de papa (Solanum tuberosum) variedad Parda pastusa

Departamento de Investigación, Diseño y Desarrollo
Microfertisa S.A. ®

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción, total o parcial de este documento, por cualquier medio, sin el previo y expreso consentimiento por escrito de Microfertisa S.A. ®


Los recientes acontecimientos en el sector cultivador de papa colombiano muestran la necesidad apremiante de potencializar el modelo productivo, en el cual los altos costos de producción por hectárea se convierten en uno de los factores que más influyen en la rentabilidad del agricultor. En este escenario, la fertilización cobra preponderancia al significar el 39 por ciento de los costos totales de producción. Por esto, los incrementos tanto en el rendimiento como la calidad de las cosechas, gracias a planes nutricionales eficientes, se convierten en alternativa a tener en cuenta.



En el cultivo de papa la nutrición se concentra principalmente en la respuesta en rendimiento a la aplicación de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK), y en ocasiones elementos como calcio, magnesio y azufre (Porras, 2005). Lo mismo ocurre para micronutrientes como el boro (Barrera, 1995). Muchos informes señalan que la papa es el cultivo con mayor consumo de fertilizantes compuestos por unidad de superficie, con dosis que oscilan entre 1.000 y 2.000 kg ha-1 (Barrera, 1995).


Según Villamil (2005), la fertilización del cultivo de papa se ha limitado al criterio de alta exigencia y disponibilidad de nutrientes que están en el suelo, dejando de lado los requerimientos puntuales en función de su etapa fenológica. La nutrición de la planta ha pasado a un segundo plano y sólo se encuentra información disponible de fertilización que encaminada al manejo del nitrógeno, fósforo y potasio, pero hay una correlación con las demandas nutricionales de cada variedad, el ciclo de desarrollo, el potencial de rendimiento y el destino de producción.


Respecto a las características químicas de los suelos utilizados en el cultivo de papa, se han realizado estudios sobre los niveles de micronutrientes en los suelos cultivados con papa en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño, observándose que en ellos predominan altos contenidos de hierro (70-80% suelos evaluados), afectando la disponibilidad de micronutrientes como manganeso y zinc, debido a las relaciones antagonistas que se presentan en el suelo y/o en la planta, afectando la nutrición del cultivo.


Basados en lo anterior realizamos dos ensayos, experimental y semicomercial, para evaluar el efecto de la aplicación de MF Soil, determinando la dosis óptima para el cultivo de papa.

Metodología


Ensayo experimental.



El trabajo se desarrolló en el segundo semestre 2012, en la granja Experimental Microfertisa, ubicada en el municipio de Funza, departamento de Cundinamarca. El ensayo se implementó un diseño de bloques completos al azar, con tres réplicas, en los que los tratamientos correspondieron a un testigo absoluto, MF Soil® y un testigo comercial, evaluando los dos últimos en tres dosis (50, 100, 150 kg ha-1 de fertilizante aplicado al momento de la siembra). Cada tratamiento se estableció en parcelas de 6 m2 de longitud.


El testigo comercial en su composición cuenta con elementos primarios, secundarios y micronutrientes, excepto hierro e manganeso. En el caso de MF Soil ®, fertilizante específico para ser aplicado en suelos ácidos y de ladera donde predominan los altos contenidos de hierro, aporta: fósforo 3%, magnesio 20%, azufre 10%, boro 1.5%, cobre 0.4%, manganeso 2% y zinc 3.2%.


Previo a la siembra se realizó un muestreo de suelo a 30 cm de profundidad para conocer su nivel de fertilidad (tabla1).


Tabla 1.Características químicas del suelo de estudio.










Como variable respuesta, fue considerada la producción por parcela, a su vez, se clasificaron los tubérculos, dividiéndolos en diferentes clases: Cero (papa con diámetro mayor a 9cm) gruesa (diámetro entre 7 y 9 cm), pareja (diámetro entre 5 y 7 cm) y riche, que son los tubérculos de menor tamaño.

Resultados


Los resultados muestran que existen diferencias significativas entre los tratamientos evaluados, además del efecto en el rendimiento del cultivo en las diferentes clases, en las dosis crecientes de MF Soil y el testigo comercial, presentando valores P, inferiores a 0.05 (tabla 2).


En la clase de tubérculos gruesa (diámetro entre 7 y 9 cm), la mayor producción por parcela se encuentra en las plantas tratadas con 50 kg ha-1 de MF Soil®, seguido del testigo absoluto, los rendimientos más bajos son obtenidos con el testigo comercial, indicando lo anterior que la aplicación de dosis crecientes no presentan un reflejo directo en el rendimiento del cultivo (Tabla 2).


Tabla 2. Producción promedio por parcela


En la clase de túberculos pareja y riche, los mayores rendimientos se presentan en dosis de 50 y 100 kg ha-1 de MF Soil®, posiblemente por los mayores contenidos de manganeso y zinc, y el efecto que estos tienen en el proceso fotosintético y división celular.


Los anteriores resultados muestran que a menores dosis de MF Soil ®y el testigo comercial, se obtiene mayor rendimiento de tubérculos (Figura 1), indicando un balance nutricional, beneficio para la mayor expresión del potencial genético de la especie.


Figura 1. Peso promedio de tubérculos (g) en las parcelas de evaluación de las clases gruesa, pareja y riche. 


Por los anteriores resultados, se concluye que MF Soil® puede ser utilizado, como fuente complementaria de elementos secundarios y menores en el cultivo en el cultivo de papa, contribuyendo con esta alternativa al balance nutricional a su vez de restablecer y mantener la fertilidad natural de los suelos paperos con altos contenidos de hierro y bajos niveles y disponibilidad de manganeso, además de contar con una granulometría homogénea (entre 2 y 4mm), que facilita las aplicaciones con fertilizantes simples o compuestos NPK, evitando de esta forma la segregación y asegurando la eficiencia en la nutrición.

Ensayo semicomercial


Basados en el ensayo descrito anteriormente, se procedió a evaluar de forma semicomercial, la dosis de 50 kg ha-1 de MF Soil® al momento de la siembra, en la variedad Diacol capiro, en el primer semestre del 2013, en el municipio de Subachoque, departamento de Cundinamarca. El área de cada parcela fue de 1000 m2, a continuación se presentan los resultados encontrados.


Tabla 3. Respuesta por parcela en el rendimiento del cultivo de papa var. Diacol capiro a la aplicación de MF Soil®

http://www.corabastos.com.co/historico/reportes/


De acuerdo a la tabla 3 se confirma en una escala semicomercial, el beneficio de la aplicación de MF Soil, al momento de la siembra en el cultivo de papa, encontrándose mayores rendimientos en tubérculos gruesos y de primera, al ser comparado con el testigo comercial.


Respecto a la relación beneficio costo, se encuentra que al invertir un peso a través de la aplicación de 50 kg ha-1 de MF Soil, se obtiene un beneficio de 80 pesos, Por lo anterior, se sugiere aplicar una dosis de 50 kg ha-1 de MF Soil en mezcla con los fertilizantes NPK para el cultivo de papa.

Referencias


Barrera, L. 1995. Suelos y Fertilización del Cultivo de la Papa. En: Memorias. Seminario Fertilización de Cultivos. Sociedad Colombiana de Suelos. Medellín.31-55p. 


Porras, P. 2005. Problemática general del sistema productivo de papa con énfasis en fisiología y manejo de suelos. En: Memorias I Taller Nacional sobre Suelos, Fisiología y Nutrición Vegetal en el Cultivo de la Papa. 


Centro Virtual de Investigación de la Cadena Agroalimentaria de la Papa (CEVIPAPA). Bogotá, Colombia. 103 p.


Villamil, H. 2005. Fisiología de la nutrición en papa. En I Taller Nacional sobre suelos, fisiología y nutrición vegetal en el cultivo de la papa. Única edición. CEVIPAPA-MADR. Bogotá. 28-36p.



jueves, 22 de mayo de 2014

RESPUESTA DEL CULTIVO DE LA CEBOLLA CABEZONA A LA APLICACION DE BOROZINCO GRANULADO Y MICROMAGNESIO

Departamento de Investigación, Diseño & Desarrollo
Microfertisa S.A. ®


La importancia del cultivo de la cebolla cabezona en Colombia y particularmente en los municipios de Boyacá ha venido aumentando.  Según el DANE, en la encuesta Nacional Agropecuaria 2009 el promedio anual de área sembrada en el departamento de Boyacá fue de 7.012 hectáreas (ha) con un rendimiento de 26.7 ton ha-1.  De acuerdo a trabajos realizados en Boyacá por Microfertisa (2006) es posible llegar a incrementar este rendimiento a 38 ton/ha con la inclusión de elementos como el magnesio y micronutrientes como manganeso, cobre, boro y zinc en el plan de fertilización.

La fertilización de la cebolla en Colombia generalmente se realiza sin un diagnóstico integral previo (históricos de rendimientos, aplicación de fertilizantes, síntomas de deficiencia, análisis suelos, análisis foliares) y se basa casi exclusivamente en la aplicación empírica mediante prueba y error de algunas enmiendas calcáreas y orgánicas, y elementos mayores (N-P-K) de forma edáfica, factor que conlleva a que el cultivo no exprese en su totalidad los potenciales genéticos de rendimientos porque se subestima la importancia fisiológica para el normal crecimiento, desarrollo y producción del cultivo de elementos como el Mg y micronutrientes como Mn, Zn, Cu y B (Microfertisa, 2006). Por eso, dicha fertilización debe estar asociada a la aplicación integral y balanceada por sitio de los demás elementos que necesita la planta, ya sea por vía foliar o edáfica. En el país se desconoce cuantitativamente la respuesta agronómica del magnesio, boro, cobre, zinc y manganeso en el cultivo de cebolla. La ausencia de estos elementos posiblemente está relacionada con desórdenes fisiológicos aún no entendidos plenamente como la pobre conversión de sólidos al bulbo, distorsión en la maduración, malformaciones del bulbo, entorchamiento de hojas y punteo; estos factores afectan negativamente las producciones promedio con efectos en la calidad y rentabilidad de cosecha.

La importancia del manejo de micronutrientes en cebolla, como Zn, se manifiesta en investigaciones realizadas por Gupta et al. (1985), donde se consiguieron incrementos en rendimientos en el orden de 30 a 67% del peso de bulbo con respecto al testigo, al aplicar Zn en dosis de 5 y 10 mg·kg-1 de suelo respectivamente.  Rao y Deshpande (1973) encontraron que los efectos del boro sobre el crecimiento y rendimiento de cebolla, no fueron evidentes, sin embargo, consiguieron una interacción positiva entre el Cu y B, obteniéndose los más altos rendimientos (15.000 kg·ha-1) como respuesta a la aplicación de 13,4 kg de Cu y 1,8 kg·ha-1 de B. 

Como estrategia para incrementar el rendimiento y calidad de la cosecha, se realiza el presente estudio con los siguientes productos:
               
Borozinco 240 GR® es un fertilizante granulado, desarrollado especialmente para suelos deficientes en boro, zinc, cobre y azufre, con alta respuesta en el rendimiento y calidad de cultivos como arroz, papa, hortalizas, caña, flores, palma, cebolla, maíz y frutales. Influye en un mejor desarrollo de las raíces, mejor consistencia de la pared celular, así como una mayor acumulación de azucares y almidones en órganos productivos de la planta (Microfertisa, 2012).

Tabla 1. Composición garantizada Borozinco 240 GR®
                                               
Nutriente
(%)
Nitrógeno total (N)
3.0
Nitrógeno ureico (N)
3.0
Azufre total (S)
6.0
Boro (B)
2.5
Cobre (Cu)
0.5
Silicio (SiO2)
17
Zinc (Zn)
15

Micromagnesio®  es un fertilizante edáfico con la mayor concentración de magnesio (40% MgO) en formulación granulada. La aplicación de magnesio al suelo es una práctica de suministro eficiente para mejorar la productividad de los cultivos, teniendo en cuenta el papel fundamental que cumple el magnesio en la fotosíntesis y en los procesos de energía  (Microfertisa, 2012).

Tabla 2. Composición garantizada Micromagnesio®
                                               
Nutriente
(%)
Fosforo asimilable (P2O5)
3.0
Magnesio (MgO)
40



Por lo anterior el objetivo de este trabajo fue determinar la dosis adecuada de cada uno de estos fertilizantes y su efecto en la producción de la cebolla cabezona.

CONDICIONES AGRO ECOLÓGICAS

Departamento: Boyacá
Municipio: Sogamoso
a.s.n.m: 2400 m    
T° promedio: 15º C
Precipitación (mm/año): 1700
Régimen de lluvia: bimodal   
Humedad relativa (%)  70  
Brillo solar (h): 5.11

ANTECEDENTES Y PLAN DE FERTILIZACIÓN            

La fertilización convencional se realizó con los siguientes productos:

Tabla 3. Productos aplicados en la fertilización convencional
Producto
Kg/ha/ciclo
Nitron 26
234
13-26-6
390

ÁREA DE ENSAYO

El área del ensayo correspondió a 320 m2, dividida en 21 parcelas. Donde el área de la unidad experimental fue de 38 m2.  


DISEÑO EXPERIMENTAL Y NÚMERO DE REPETICIONES:

Los tratamientos (tabla 4) se establecieron en un diseño de bloques completamente al azar, con siete tratamientos y tres  repeticiones.

Tabla 4. Descripción de los tratamientos
Tratamiento
Descripción
T1
Testigo
T2
NPK+ 20Kg ha-1 Borozinco
T3
NPK+ 30Kg ha-1 Borozinco
T4
NPK+ 40Kg ha-1 Borozinco
T5
NPK+ 20Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio
T6
NPK+ 30Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio
T7
NPK+ 40Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio

La información fue analizada estadísticamente mediante el programa Statistix 8. Se realizó análisis de varianza y se utilizó Tukey como prueba de comparación de medias, a un nivel de significancia de 5%.

ÉPOCAS Y FRECUENCIA DE APLICACIÓN:

Se realizó una sola aplicación al momento del trasplante.

VARIABLES A EVALUAR

  • Rendimiento de la cosecha (Peso de 20 bulbos)
  • Calidad de la cosecha (% cero, % gruesa y % richi)
 RESULTADOS Vea más http://goo.gl/tz5006 

martes, 3 de diciembre de 2013

NUTRICIÓN FOLIAR Y MECANISMOS DE ABSORCIÓN DE NUTRIENTES POR LAS HOJAS

Departamento de investigación, diseño y desarrollo
Microfertisa S.A.
Calidad que genera vida

El manejo de la fertilización foliar en la agricultura es cada vez más frecuente, la demanda nutricional de los cultivos de alto rendimiento, las condiciones de estrés biótico y abiótico, los requerimientos puntuales de los diferentes estados fenológicos, el complemento de la fertilización edáfica en suelos de baja disponibilidad de nutrientes y el uso de bioestimulantes, hacen de esta práctica una herramienta necesaria dentro de un manejo integrado de la fertilización y del cultivo. 
Las plantas satisfacen sus necesidades nutricionales principalmente vía radical, no obstante, la mayoría de los órganos vegetales tienen la capacidad de absorber nutrientes en solución. La fertilización foliar es de gran utilidad en la agricultura moderna, aunque se debe utilizar como un complemento en los planes de fertilización y no como un sustituto de la fertilización edáfica (Gutierrez, 2002).

Existen ciertas condiciones donde la aplicación de nutrientes vía foliar tiene gran validez, ya que de esta manera se puede contrarrestar la baja actividad radical. Tanto en los ya mencionados, como en los siguientes casos los cultivos se benefician de la aplicación foliar de nutrientes (Arjona, 2003):

Cuando se detectan deficiencias nutricionales puntuales que requieren corrección inmediata.

Cultivos con alta infestación de malezas disminuyen la efectividad de aplicaciones de nutrientes al suelo.

Condiciones ambientales (pobre aireación, congelación del suelo, anegamiento, daño mecánico de las raíces) o fitosanitarias (nematodos, patógenos radicales, roedores)  que afectan la actividad radical.

Durante el estado reproductivo de la planta hay una disminución en la actividad radical como resultado de la competencia por carbohidratos.

Suelos muy secos.

Las soluciones nutritivas que se aplican vía foliar enfrentan varias barreras estructurales. La primera de ellas es la cutícula, la cual protege a la hoja de pérdidas excesivas de agua y de la excesiva entrada de solutos orgánicos e inorgánicos por la lluvia. La cutícula también está involucrada en el control de la temperatura, defensa contra enfermedades e insectos y protección contra la radiación UV (Arjona, 2003).

La penetración de solutos de bajo peso molecular (azúcares, aminoácidos, elementos minerales) se da a través de los poros hidrofílicos de la cutícula, mientras el paso de moléculas de mayor tamaño (quelatos sintéticos) es llevado a cabo a través de los poros cuticulares. Los poros cuticulares se encuentran ubicados en las células oclusivas y subsidiarias del estoma, por ende a mayor densidad estomatal la toma de nutrientes por los poros cuticulares se incrementa (Marschner, 1995). 

Una vez los solutos han traspasado la cutícula, los cationes son atraídos primero por la carga negativa de los componentes de membrana. El movimiento de solutos a través de la membrana se da de forma pasiva y de acuerdo al gradiente; de mayor concentración al de menor concentración. Los elementos con alta movilidad en la planta (e.j. N, K) son rápidamente absorbidos y transportados a todas las partes de la planta, especialmente a puntos de activo crecimiento como hojas nuevas, frutos jóvenes, tallos y raíces en crecimiento.

En el caso de elementos con baja movilidad en la planta (ej. Ca), la tasa de retranslocación es limitada (Marschner, 1995). Para la movilización de aniones a través de la membrana se requiere de energía proveniente de la hidrólisis del ATP. Bajo este mecanismo los iones sulfato, nitrato y borato ingresan a la célula, aunque dicho proceso requiere el consumo de H+ (Marschner, 1995).

La tasa de penetración de los solutos depende de la concentración de la solución y de la humedad relativa que determina la evaporación de la solución. Para mejorar la penetración de la mezcla y la dispersión uniforme en el tejido foliar es aconsejable la utilización de un surfactante. Otro factor a tener en cuenta es la concentración de la solución, ya que altas concentraciones pueden generar quemazones por desbalance de sales en el tejido foliar.


Con aplicaciones de alto volumen, la concentración no deben exceder de 3% a 5%. Con aplicaciones de bajo volumen, la concentración no debe ser superior a 15% (Salas, 2002). A continuación se presentan la concentración máxima a utilizar para la mayoría de los cultivos (Tabla 1).



Tabla 1. Concentraciones máximas de fertilizantes en aplicaciones foliares. Tomado de Salas, 2002. 

En conclusión puede comentarse que la aplicación foliar de nutrientes,  presenta una oportunidad de manejo complementario de la nutrición y es una práctica necesaria en el manejo del buen  desarrollo del cultivo y aumento de la producción.

Por lo tanto la época de aplicación, la concentración de producto, el tipo fertilizante a ser empleado, entre otros factores, determinan la respuesta del cultivo en lo que finalmente interesa al agricultor, la cantidad y calidad de sus cosechas. 

BIBLIOGRAFIA
ARJONA H. 2003. Fertilización Foliar, en Manejo Integral de la Fertilidad del Suelo. Sociedad Colombiana de Ciencia del Suelo. Bogotá, Colombia.
GUTIERREZ M. 2002. Mecanismos de absorción de nutrimentos por el follaje, en Fertilización Foliar: Principios y aplicaciones – Universidad de Costa Rica. San José de Costa Rica. 
MARSCHNER, H, 1995. Mineral Nutrition in Higher Plants. Academic Press. Inc., New York.
SALAS R. 2002. Herramientas de diagnóstico para definir recomendaciones de fertilización foliar, en Fertilización Foliar: Principios y aplicaciones – Universidad de Costa Rica. San José de Costa Rica. 







miércoles, 6 de noviembre de 2013



EFECTO DEL FERTILIZANTE MF CRECER 500® COMO FUENTE COMPLETA DE ELEMENTOS MAYORES Y MENORES EN LOS CULTIVOS
Departamento de Investigación, Diseño y Desarrollo
MICROFERTISA S.A.
¡Calidad que Genera Vida!

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción, total o parcial de este  documento, por cualquier medio, sin el previo y expreso consentimiento por escrito de Microfertisa S.A. ®

La nutrición foliar es un complemento de la fertilización edáfica que se emplea con el fin de corregir deficiencias puntuales y de apoyo en las etapas críticas de las plantas, optimizando así el crecimiento, desarrollo, rendimiento, productividad y calidad de las cosechas. La hoja como órgano fotosintético y centro de transpiración de la planta, absorbe nutrientes y solutos orgánicos que contrarrestan rápida y oportunamente las limitaciones genético ambientales a que se enfrenta la planta en la toma, transporte y transformación de nutrientes en productos finales de cosecha. La absorción foliar de nutrientes y solutos orgánicos ha sido comprobada en plantas superiores por estructuras especializadas (espacios intercelulares y espacios interestomáticos) que conforman la hoja (Epstein, 1975; Marshner, 1998; Malavolta, 1998). Fisiológicamente, todos los nutrientes pueden ser absorbidos vía foliar, con mayor o menor velocidad en diferentes oportunidades.
La práctica de nutrición foliar se puede dirigir a los estados del cultivo donde se disminuye el metabolismo de la planta y ocurre una baja absorción de nutrientes vía radicular, en función de ayudar a la translocación de nutrientes en periodos críticos de requerimientos nutricionales específicos o en condiciones de stress que afectan el normal desarrollo del cultivo (heladas, intoxicaciones, enfermedades, acidez, sales, sodio,  etc.).
La mayor eficiencia en la nutrición foliar se consigue si su absorción y transformación es rápida dependiendo de factores del cultivo, ambiente y de la formulación. Aunque existen muchas fuentes para aplicación foliar, es importante tener en cuenta aquellas formulaciones que conjuguen  una concentración adecuada de nutrientes, un balance iónico, un  bajo índice de salinidad, reacción ácida y que sea complementada con sustancias activadoras o transportadoras (Quelatos, aminoácidos, hormonas) para evitar pérdidas de aplicación.
El suministro vía foliar del fertilizante MF CRECER 500® como fuente altamente concentrada en nitrógeno (N), balanceada con fósforo (P2O5), potasio (K2O), calcio (Ca), magnesio (Mg) azufre (S) y elementos menores (B, Cu, Co, Fe, Mn, Mo, Zn) complementado con la fitohormona ANA (ácido naftalenacético), suple y corrige eficientemente la demanda nutricional, optimizando los procesos de crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos en las plantas. Además, permite afrontar las situaciones de estrés inducido por sequías, inundación, heladas, toxicidades (plaguicidas), plagas y/o enfermedades.




RESULTADOS DEL MF CRECER 500® EN CAMPO
En Funza (Cundinamarca), se evaluó el efecto del MF CRECER 500®  en el cultivo de papa (Solanum tuberosum), empleando dosis de 1 kg (kilogramo) por 200 l (litros) de agua con aplicaciones a los 45, 60 y 90 DDE (días después de emergencia). Al evaluarse la cosecha, se incrementó un 6% (porciento) el rendimiento del cultivo frente al testigo sin aplicación de MF CRECER 500®  (Fig.1), lo cual es resultado del efecto de la aplicación de MF CRECER 500® como fuente completa de nutrientes que permiten estimular los procesos de formación y síntesis de clorofilas esenciales en el proceso de fotosíntesis,  garantizando así el óptimo rendimiento y calidad de las cosechas.



Fig. 1. Incremento del rendimiento en el cultivo de papa con aplicaciones de MF CRECER 500®  a los 45, 60 y 90 DDE.

En la Meseta de Ibagué (Tolima), se evaluó el efecto del fertilizante MF CRECER 500® en el cultivo de arroz (Oryza sativa L), empleando dosis de 1 kg (kilogramo) por ha (hectárea) con aplicaciones a los 30 y 90 DDE, al evaluarse la cosecha se incrementó un 5% el rendimiento del cultivo frente al testigo sin aplicación de MF CRECER 500® (Fig.2), lo cual se debe al aporte de nitrógeno complementado con la fitohormona del crecimiento ANA que el MF CRECER 500®  aporta al cultivo; optimizando así los procesos de crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos en las plantas, lográndose un excelente desarrollo en menor tiempo.








Fig. 2. Incremento del rendimiento en el cultivo de arroz con aplicaciones de MF CRECER 500® a los 60 y 90 DDE.

BENEFICIOS
MF CRECER 500® al ser una fuente completa de nutrientes en forma de polvo soluble quelatado con  EDTA y Ácido Cítrico, es rápidamente absorbida y fácilmente asimilada por los tejidos vegetales, lo cual permite contrarrestar eficiente y oportunamente las limitaciones genético-ambientales a las que se enfrenta la planta en la toma, transporte y transformación de nutrientes en productos finales de cosecha. Comercialmente, es un fertilizante altamente posicionado entre los distribuidores y agricultores con una trayectoria de más de 17 años en el mercado, único por su alta concentración de nitrógeno y aporte completo de 13 nutrientes en las plantas a un bajo costo, optimizando la productividad, rentabilidad y calidad de las cosechas.
CONCLUSIÓN
MF CRECER 500® como fuente completa y eficiente de nutrientes incrementa la productividad, calidad y rentabilidad de los cultivos, estimulando el crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos eficientemente, como resultado de un óptimo rendimiento de los procesos fisiológicos de la planta como fotosíntesis y traspiración, los cuales están involucrados en la formación y translocación de fotoasimilados desde las fuentes (Hojas) a los vertederos (Frutos y Tejidos en crecimiento).
¡Cultivos más verdes y vigorosos con MF CRECER 500®!