jueves, 22 de mayo de 2014

RESPUESTA DEL CULTIVO DE LA CEBOLLA CABEZONA A LA APLICACION DE BOROZINCO GRANULADO Y MICROMAGNESIO

Departamento de Investigación, Diseño & Desarrollo
Microfertisa S.A. ®


La importancia del cultivo de la cebolla cabezona en Colombia y particularmente en los municipios de Boyacá ha venido aumentando.  Según el DANE, en la encuesta Nacional Agropecuaria 2009 el promedio anual de área sembrada en el departamento de Boyacá fue de 7.012 hectáreas (ha) con un rendimiento de 26.7 ton ha-1.  De acuerdo a trabajos realizados en Boyacá por Microfertisa (2006) es posible llegar a incrementar este rendimiento a 38 ton/ha con la inclusión de elementos como el magnesio y micronutrientes como manganeso, cobre, boro y zinc en el plan de fertilización.

La fertilización de la cebolla en Colombia generalmente se realiza sin un diagnóstico integral previo (históricos de rendimientos, aplicación de fertilizantes, síntomas de deficiencia, análisis suelos, análisis foliares) y se basa casi exclusivamente en la aplicación empírica mediante prueba y error de algunas enmiendas calcáreas y orgánicas, y elementos mayores (N-P-K) de forma edáfica, factor que conlleva a que el cultivo no exprese en su totalidad los potenciales genéticos de rendimientos porque se subestima la importancia fisiológica para el normal crecimiento, desarrollo y producción del cultivo de elementos como el Mg y micronutrientes como Mn, Zn, Cu y B (Microfertisa, 2006). Por eso, dicha fertilización debe estar asociada a la aplicación integral y balanceada por sitio de los demás elementos que necesita la planta, ya sea por vía foliar o edáfica. En el país se desconoce cuantitativamente la respuesta agronómica del magnesio, boro, cobre, zinc y manganeso en el cultivo de cebolla. La ausencia de estos elementos posiblemente está relacionada con desórdenes fisiológicos aún no entendidos plenamente como la pobre conversión de sólidos al bulbo, distorsión en la maduración, malformaciones del bulbo, entorchamiento de hojas y punteo; estos factores afectan negativamente las producciones promedio con efectos en la calidad y rentabilidad de cosecha.

La importancia del manejo de micronutrientes en cebolla, como Zn, se manifiesta en investigaciones realizadas por Gupta et al. (1985), donde se consiguieron incrementos en rendimientos en el orden de 30 a 67% del peso de bulbo con respecto al testigo, al aplicar Zn en dosis de 5 y 10 mg·kg-1 de suelo respectivamente.  Rao y Deshpande (1973) encontraron que los efectos del boro sobre el crecimiento y rendimiento de cebolla, no fueron evidentes, sin embargo, consiguieron una interacción positiva entre el Cu y B, obteniéndose los más altos rendimientos (15.000 kg·ha-1) como respuesta a la aplicación de 13,4 kg de Cu y 1,8 kg·ha-1 de B. 

Como estrategia para incrementar el rendimiento y calidad de la cosecha, se realiza el presente estudio con los siguientes productos:
               
Borozinco 240 GR® es un fertilizante granulado, desarrollado especialmente para suelos deficientes en boro, zinc, cobre y azufre, con alta respuesta en el rendimiento y calidad de cultivos como arroz, papa, hortalizas, caña, flores, palma, cebolla, maíz y frutales. Influye en un mejor desarrollo de las raíces, mejor consistencia de la pared celular, así como una mayor acumulación de azucares y almidones en órganos productivos de la planta (Microfertisa, 2012).

Tabla 1. Composición garantizada Borozinco 240 GR®
                                               
Nutriente
(%)
Nitrógeno total (N)
3.0
Nitrógeno ureico (N)
3.0
Azufre total (S)
6.0
Boro (B)
2.5
Cobre (Cu)
0.5
Silicio (SiO2)
17
Zinc (Zn)
15

Micromagnesio®  es un fertilizante edáfico con la mayor concentración de magnesio (40% MgO) en formulación granulada. La aplicación de magnesio al suelo es una práctica de suministro eficiente para mejorar la productividad de los cultivos, teniendo en cuenta el papel fundamental que cumple el magnesio en la fotosíntesis y en los procesos de energía  (Microfertisa, 2012).

Tabla 2. Composición garantizada Micromagnesio®
                                               
Nutriente
(%)
Fosforo asimilable (P2O5)
3.0
Magnesio (MgO)
40



Por lo anterior el objetivo de este trabajo fue determinar la dosis adecuada de cada uno de estos fertilizantes y su efecto en la producción de la cebolla cabezona.

CONDICIONES AGRO ECOLÓGICAS

Departamento: Boyacá
Municipio: Sogamoso
a.s.n.m: 2400 m    
T° promedio: 15º C
Precipitación (mm/año): 1700
Régimen de lluvia: bimodal   
Humedad relativa (%)  70  
Brillo solar (h): 5.11

ANTECEDENTES Y PLAN DE FERTILIZACIÓN            

La fertilización convencional se realizó con los siguientes productos:

Tabla 3. Productos aplicados en la fertilización convencional
Producto
Kg/ha/ciclo
Nitron 26
234
13-26-6
390

ÁREA DE ENSAYO

El área del ensayo correspondió a 320 m2, dividida en 21 parcelas. Donde el área de la unidad experimental fue de 38 m2.  


DISEÑO EXPERIMENTAL Y NÚMERO DE REPETICIONES:

Los tratamientos (tabla 4) se establecieron en un diseño de bloques completamente al azar, con siete tratamientos y tres  repeticiones.

Tabla 4. Descripción de los tratamientos
Tratamiento
Descripción
T1
Testigo
T2
NPK+ 20Kg ha-1 Borozinco
T3
NPK+ 30Kg ha-1 Borozinco
T4
NPK+ 40Kg ha-1 Borozinco
T5
NPK+ 20Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio
T6
NPK+ 30Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio
T7
NPK+ 40Kg ha-1 Borozinco+ 50Kg ha-1 Micromagnesio

La información fue analizada estadísticamente mediante el programa Statistix 8. Se realizó análisis de varianza y se utilizó Tukey como prueba de comparación de medias, a un nivel de significancia de 5%.

ÉPOCAS Y FRECUENCIA DE APLICACIÓN:

Se realizó una sola aplicación al momento del trasplante.

VARIABLES A EVALUAR

  • Rendimiento de la cosecha (Peso de 20 bulbos)
  • Calidad de la cosecha (% cero, % gruesa y % richi)
 RESULTADOS Vea más http://goo.gl/tz5006 

martes, 3 de diciembre de 2013

NUTRICIÓN FOLIAR Y MECANISMOS DE ABSORCIÓN DE NUTRIENTES POR LAS HOJAS

Departamento de investigación, diseño y desarrollo
Microfertisa S.A.
Calidad que genera vida

El manejo de la fertilización foliar en la agricultura es cada vez más frecuente, la demanda nutricional de los cultivos de alto rendimiento, las condiciones de estrés biótico y abiótico, los requerimientos puntuales de los diferentes estados fenológicos, el complemento de la fertilización edáfica en suelos de baja disponibilidad de nutrientes y el uso de bioestimulantes, hacen de esta práctica una herramienta necesaria dentro de un manejo integrado de la fertilización y del cultivo. 
Las plantas satisfacen sus necesidades nutricionales principalmente vía radical, no obstante, la mayoría de los órganos vegetales tienen la capacidad de absorber nutrientes en solución. La fertilización foliar es de gran utilidad en la agricultura moderna, aunque se debe utilizar como un complemento en los planes de fertilización y no como un sustituto de la fertilización edáfica (Gutierrez, 2002).

Existen ciertas condiciones donde la aplicación de nutrientes vía foliar tiene gran validez, ya que de esta manera se puede contrarrestar la baja actividad radical. Tanto en los ya mencionados, como en los siguientes casos los cultivos se benefician de la aplicación foliar de nutrientes (Arjona, 2003):

Cuando se detectan deficiencias nutricionales puntuales que requieren corrección inmediata.

Cultivos con alta infestación de malezas disminuyen la efectividad de aplicaciones de nutrientes al suelo.

Condiciones ambientales (pobre aireación, congelación del suelo, anegamiento, daño mecánico de las raíces) o fitosanitarias (nematodos, patógenos radicales, roedores)  que afectan la actividad radical.

Durante el estado reproductivo de la planta hay una disminución en la actividad radical como resultado de la competencia por carbohidratos.

Suelos muy secos.

Las soluciones nutritivas que se aplican vía foliar enfrentan varias barreras estructurales. La primera de ellas es la cutícula, la cual protege a la hoja de pérdidas excesivas de agua y de la excesiva entrada de solutos orgánicos e inorgánicos por la lluvia. La cutícula también está involucrada en el control de la temperatura, defensa contra enfermedades e insectos y protección contra la radiación UV (Arjona, 2003).

La penetración de solutos de bajo peso molecular (azúcares, aminoácidos, elementos minerales) se da a través de los poros hidrofílicos de la cutícula, mientras el paso de moléculas de mayor tamaño (quelatos sintéticos) es llevado a cabo a través de los poros cuticulares. Los poros cuticulares se encuentran ubicados en las células oclusivas y subsidiarias del estoma, por ende a mayor densidad estomatal la toma de nutrientes por los poros cuticulares se incrementa (Marschner, 1995). 

Una vez los solutos han traspasado la cutícula, los cationes son atraídos primero por la carga negativa de los componentes de membrana. El movimiento de solutos a través de la membrana se da de forma pasiva y de acuerdo al gradiente; de mayor concentración al de menor concentración. Los elementos con alta movilidad en la planta (e.j. N, K) son rápidamente absorbidos y transportados a todas las partes de la planta, especialmente a puntos de activo crecimiento como hojas nuevas, frutos jóvenes, tallos y raíces en crecimiento.

En el caso de elementos con baja movilidad en la planta (ej. Ca), la tasa de retranslocación es limitada (Marschner, 1995). Para la movilización de aniones a través de la membrana se requiere de energía proveniente de la hidrólisis del ATP. Bajo este mecanismo los iones sulfato, nitrato y borato ingresan a la célula, aunque dicho proceso requiere el consumo de H+ (Marschner, 1995).

La tasa de penetración de los solutos depende de la concentración de la solución y de la humedad relativa que determina la evaporación de la solución. Para mejorar la penetración de la mezcla y la dispersión uniforme en el tejido foliar es aconsejable la utilización de un surfactante. Otro factor a tener en cuenta es la concentración de la solución, ya que altas concentraciones pueden generar quemazones por desbalance de sales en el tejido foliar.


Con aplicaciones de alto volumen, la concentración no deben exceder de 3% a 5%. Con aplicaciones de bajo volumen, la concentración no debe ser superior a 15% (Salas, 2002). A continuación se presentan la concentración máxima a utilizar para la mayoría de los cultivos (Tabla 1).



Tabla 1. Concentraciones máximas de fertilizantes en aplicaciones foliares. Tomado de Salas, 2002. 

En conclusión puede comentarse que la aplicación foliar de nutrientes,  presenta una oportunidad de manejo complementario de la nutrición y es una práctica necesaria en el manejo del buen  desarrollo del cultivo y aumento de la producción.

Por lo tanto la época de aplicación, la concentración de producto, el tipo fertilizante a ser empleado, entre otros factores, determinan la respuesta del cultivo en lo que finalmente interesa al agricultor, la cantidad y calidad de sus cosechas. 

BIBLIOGRAFIA
ARJONA H. 2003. Fertilización Foliar, en Manejo Integral de la Fertilidad del Suelo. Sociedad Colombiana de Ciencia del Suelo. Bogotá, Colombia.
GUTIERREZ M. 2002. Mecanismos de absorción de nutrimentos por el follaje, en Fertilización Foliar: Principios y aplicaciones – Universidad de Costa Rica. San José de Costa Rica. 
MARSCHNER, H, 1995. Mineral Nutrition in Higher Plants. Academic Press. Inc., New York.
SALAS R. 2002. Herramientas de diagnóstico para definir recomendaciones de fertilización foliar, en Fertilización Foliar: Principios y aplicaciones – Universidad de Costa Rica. San José de Costa Rica. 







miércoles, 6 de noviembre de 2013



EFECTO DEL FERTILIZANTE MF CRECER 500® COMO FUENTE COMPLETA DE ELEMENTOS MAYORES Y MENORES EN LOS CULTIVOS
Departamento de Investigación, Diseño y Desarrollo
MICROFERTISA S.A.
¡Calidad que Genera Vida!

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción, total o parcial de este  documento, por cualquier medio, sin el previo y expreso consentimiento por escrito de Microfertisa S.A. ®

La nutrición foliar es un complemento de la fertilización edáfica que se emplea con el fin de corregir deficiencias puntuales y de apoyo en las etapas críticas de las plantas, optimizando así el crecimiento, desarrollo, rendimiento, productividad y calidad de las cosechas. La hoja como órgano fotosintético y centro de transpiración de la planta, absorbe nutrientes y solutos orgánicos que contrarrestan rápida y oportunamente las limitaciones genético ambientales a que se enfrenta la planta en la toma, transporte y transformación de nutrientes en productos finales de cosecha. La absorción foliar de nutrientes y solutos orgánicos ha sido comprobada en plantas superiores por estructuras especializadas (espacios intercelulares y espacios interestomáticos) que conforman la hoja (Epstein, 1975; Marshner, 1998; Malavolta, 1998). Fisiológicamente, todos los nutrientes pueden ser absorbidos vía foliar, con mayor o menor velocidad en diferentes oportunidades.
La práctica de nutrición foliar se puede dirigir a los estados del cultivo donde se disminuye el metabolismo de la planta y ocurre una baja absorción de nutrientes vía radicular, en función de ayudar a la translocación de nutrientes en periodos críticos de requerimientos nutricionales específicos o en condiciones de stress que afectan el normal desarrollo del cultivo (heladas, intoxicaciones, enfermedades, acidez, sales, sodio,  etc.).
La mayor eficiencia en la nutrición foliar se consigue si su absorción y transformación es rápida dependiendo de factores del cultivo, ambiente y de la formulación. Aunque existen muchas fuentes para aplicación foliar, es importante tener en cuenta aquellas formulaciones que conjuguen  una concentración adecuada de nutrientes, un balance iónico, un  bajo índice de salinidad, reacción ácida y que sea complementada con sustancias activadoras o transportadoras (Quelatos, aminoácidos, hormonas) para evitar pérdidas de aplicación.
El suministro vía foliar del fertilizante MF CRECER 500® como fuente altamente concentrada en nitrógeno (N), balanceada con fósforo (P2O5), potasio (K2O), calcio (Ca), magnesio (Mg) azufre (S) y elementos menores (B, Cu, Co, Fe, Mn, Mo, Zn) complementado con la fitohormona ANA (ácido naftalenacético), suple y corrige eficientemente la demanda nutricional, optimizando los procesos de crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos en las plantas. Además, permite afrontar las situaciones de estrés inducido por sequías, inundación, heladas, toxicidades (plaguicidas), plagas y/o enfermedades.




RESULTADOS DEL MF CRECER 500® EN CAMPO
En Funza (Cundinamarca), se evaluó el efecto del MF CRECER 500®  en el cultivo de papa (Solanum tuberosum), empleando dosis de 1 kg (kilogramo) por 200 l (litros) de agua con aplicaciones a los 45, 60 y 90 DDE (días después de emergencia). Al evaluarse la cosecha, se incrementó un 6% (porciento) el rendimiento del cultivo frente al testigo sin aplicación de MF CRECER 500®  (Fig.1), lo cual es resultado del efecto de la aplicación de MF CRECER 500® como fuente completa de nutrientes que permiten estimular los procesos de formación y síntesis de clorofilas esenciales en el proceso de fotosíntesis,  garantizando así el óptimo rendimiento y calidad de las cosechas.



Fig. 1. Incremento del rendimiento en el cultivo de papa con aplicaciones de MF CRECER 500®  a los 45, 60 y 90 DDE.

En la Meseta de Ibagué (Tolima), se evaluó el efecto del fertilizante MF CRECER 500® en el cultivo de arroz (Oryza sativa L), empleando dosis de 1 kg (kilogramo) por ha (hectárea) con aplicaciones a los 30 y 90 DDE, al evaluarse la cosecha se incrementó un 5% el rendimiento del cultivo frente al testigo sin aplicación de MF CRECER 500® (Fig.2), lo cual se debe al aporte de nitrógeno complementado con la fitohormona del crecimiento ANA que el MF CRECER 500®  aporta al cultivo; optimizando así los procesos de crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos en las plantas, lográndose un excelente desarrollo en menor tiempo.








Fig. 2. Incremento del rendimiento en el cultivo de arroz con aplicaciones de MF CRECER 500® a los 60 y 90 DDE.

BENEFICIOS
MF CRECER 500® al ser una fuente completa de nutrientes en forma de polvo soluble quelatado con  EDTA y Ácido Cítrico, es rápidamente absorbida y fácilmente asimilada por los tejidos vegetales, lo cual permite contrarrestar eficiente y oportunamente las limitaciones genético-ambientales a las que se enfrenta la planta en la toma, transporte y transformación de nutrientes en productos finales de cosecha. Comercialmente, es un fertilizante altamente posicionado entre los distribuidores y agricultores con una trayectoria de más de 17 años en el mercado, único por su alta concentración de nitrógeno y aporte completo de 13 nutrientes en las plantas a un bajo costo, optimizando la productividad, rentabilidad y calidad de las cosechas.
CONCLUSIÓN
MF CRECER 500® como fuente completa y eficiente de nutrientes incrementa la productividad, calidad y rentabilidad de los cultivos, estimulando el crecimiento y formación de estructuras vegetativas como raíces, tallos, hojas, flores y frutos eficientemente, como resultado de un óptimo rendimiento de los procesos fisiológicos de la planta como fotosíntesis y traspiración, los cuales están involucrados en la formación y translocación de fotoasimilados desde las fuentes (Hojas) a los vertederos (Frutos y Tejidos en crecimiento).
¡Cultivos más verdes y vigorosos con MF CRECER 500®!


miércoles, 30 de octubre de 2013

“TENGA EN CUENTA PARA QUE ASEGURE SU APLICACIÓN”.
Departamento de Investigación, Diseño y Desarrollo
Microfertisa S.A.
Calidad que genera vida!

La tecnificación de la agricultura ha traído consigo un aumento del consumo de agroquímicos, de ahí la importancia de los principios que rigen el uso de estos productos.
El incorrecto uso y/o manejo de los agroquímicos perjudica, no solo los seres humanos, sino también a los cultivos, insectos benéficos y peces; además ocasiona otros problemas, entre los cuales  está la contaminación de fuentes hídricas.
Por tal razón, para un adecuado uso de este tipo de sustancias, la preparación de la mezcla debe cumplir con determinados requisitos, buscando un adecuado funcionamiento, como se describen a continuación:

1.   CALIDAD DEL AGUA PARA LA APLICACIÓN.

El agua nunca está químicamente pura, siempre contiene sustancias disueltas o en suspensión, lo que genera una amplia gama de características químicas. El pH o potencial de hidrógeno, es una escala que indica la acidez o alcalinidad de una solución, esta escala del pH va desde 0 hasta 14, donde valores inferiores a 7 indican acidez y superiores alcalinidad. Cada sustancia química presenta un valor natural de pH donde es estable y funcional, las modificaciones de pH para agroquímicos, generan degradación de los ingredientes activos y por consiguiente reducción de la eficacia.

El pH del agua es susceptible de modificarse con facilidad, el inconveniente particular radica en que los cambios de pH se realicen de forma regulada, aquí cobra una alta importancia el uso de Buffers o amortiguadores que mantienen los valores de pH en rangos cercanos al valor inicial de corrección, aún con la adición de otras sustancias químicas que alteren el pH.

Por esta razón, es de gran importancia conocer el valor adecuado para los agroquímicos a emplear y así asociar ingredientes activos compatibles en valores de pH. Es común ver en las aplicaciones fitosanitarias usadas en los cultivos, la mezcla de productos con valores de pH totalmente diferentes, lo que genera que alguno sea expuesto a valores no adecuados.

Se define la dureza total del agua como la cantidad de sales presentes en el agua, especialmente los metales: berilio, magnesio, calcio, estroncio, bario, radio y otros metales en forma de carbonatos y bicarbonatos.

Es importante destacar los efectos del magnesio en la actividad negativa de la dureza sobre los agroquímicos, ya que habitualmente se tiende a asociar los daños solamente al calcio presente en el agua. Cuando en el agua, además de los iones calcio y magnesio, también están presentes los iones bicarbonato, se incrementa el efecto negativo sobre los agroquímicos.



El uso de fertilizantes en las mismas mezclas con agroquímicos genera efectos sobre el pH y la dureza, que causan el daño de los ingredientes activos. La mayoría de los fertilizantes foliares y solubles, generan un alto incremento en los valores de dureza total de la solución a asperjar, de igual forma existen múltiples posibilidades de afectación de los valores de pH, cada fuente o mezcla de fuentes fertilizantes causa efectos diferentes en reactividad y tiempo de efecto, lo que genera gran probabilidad de daño de la mezcla.

En resumen, las propiedades químicas referidas, inciden directamente en la funcionabilidad de los agroquímicos, que afectan la productividad general del cultivo, generando incrementos en los costos. Es común encontrar incrementos de dosificación para lograr el efecto  esperado, repetir aplicaciones o reducir los tiempos entre aplicaciones, incrementando el número de aplicaciones por ciclo.

2.   PROPIEDADES FÍSICAS DEL AGUA.

El agua en general presenta múltiples características físicas, sin embargo las derivados de la tensión superficial son las de relevancia para la aplicación de agroquímicos.

El agua presenta fuerzas de cohesión entre las moléculas, debido a  los puentes de hidrógeno, y son responsables del fenómeno conocido como tensión superficial, que se define como la fuerza de contracción sobre la superficie de un líquido. Por esta fuerza la superficie tiende a encogerse y adoptar la menor área posible. En el caso del agua, esta fuerza genera la formación de gotas esféricas sobre superficies no absorbentes, entre ellas los tejidos vegetales, esto generalmente impide la interacción del agua con los tejidos, llegando a impedir el ingreso de agroquímicos a las plantas.

Visto simplemente, gracias a la tensión superficial el agua por sí misma no moja, para efectuar el proceso de humectación de los tejidos con las soluciones asperjadas, se requiere romper la tensión inicial del agua y reducirla de 72 dinas/cm a menos de 30 dinas /cm.

Es importante resaltar que el valor final de tensión superficial de una solución, determinará la capacidad de expansión de una gota, sin embargo es indispensable alinear el objetivo de la aplicación con la necesidad de expansión de las gotas, un exceso de expansión puede ser nocivo en un momento dado, pudiendo generar escurrimientos y pérdida de producto por unidad de área, llegando incluso a una sub dosificación del producto.
                                   
3.   ORDEN DE ADICIÓN DE LOS PRODUCTOS.

Cuando en un tanque de preparación de una solución de plaguicidas y/o fertilizantes foliares se va a aplicar dos o más productos se debe aplicar primero los que se encuentran  formulados como  polvos mojables y polvos solubles, y luego productos con formulaciones líquidas. De estos últimos,


es de suma importancia el mezclar primero las suspensiones acuosas, luego las soluciones y en último lugar los concentrados emulsionables y aceites.

A parte de lo anteriormente mencionado, un aspecto muy importante en el manejo correcto de plaguicidas es la incompatibilidad entre los mismos, cuyas consecuencias es el no obtener una mezcla no homogénea, que no permite la aspersión uniforme, por lo que el efecto que se espera lograr con la aplicación no sea el deseado, lo que es causal de pérdida de tiempo y dinero.

En términos prácticos, se define compatibilidad como la capacidad de dos o más substancias químicas de existir juntas. Basado en esta definición puede presentarse dos tipos de incompatibilidad descritas a continuación:

·         Incompatibilidad Química: Es aquella que ocurre  cuando en una mezcla de dos o más químicos, al menos uno se rompe y deja de existir en forma original. El caso típico de este tipo de incompatibilidad es cuando en la mezcla se combinan herbicidas y coadyuvantes de carácter iónico o fertilizantes.
·         Incompatibilidad Física: Es aquella que ocurre cuando se presente algún cambio en el aspecto físico de la mezcla, lo cual impide su aplicación correcta. Se evidencia por la formación de aglutinaciones, separación de fases, formación de espuma o cambio de su viscosidad.
Los casos típicos de incompatibilidad física son cuando se realizan mezclas de polvos mojables y aceites, y al de polvos mojables y aceites emulsionables.


En conclusión, las mezclas elaboradas en los tanques de preparación y utilizadas para aplicación foliar dependen de las condiciones químicas y físicas del agua así como del adecuado orden de para combinar los diferentes ingredientes activos. Por tal razón, se sugiere el siguiente orden enumerado a continuación:

1.    Tensoactivo.
2.    Corrector de pH y dureza.
3.    Formulaciones en Polvo (WP)
4.    Soluciones Liquidas (SL).
5.    Suspensiones concentradas (SC).
6.    Emulsiones concentradas (EC).
7.    Formulaciones con base de dispersión en aceite (OD).

El anterior es un texto técnico de uso interno basado en:
Recomendaciones básicas sobre el uso de Agroquímicos, Centro de Agricultura Tropical CIAT, 1981.
Leiva, P. 2011. Mezclas de Tanque Y pruebas de compatibilidad. INTA.

Pachón, W. 2012. Calidad de agua para aspersiones de agroquímicos. Curso de actualización del cultivo de la papa, Fedepapa. Paipa Boyacá.


lunes, 12 de agosto de 2013

“EVALUACIÓN DE LA RESPUESTA EN EL CULTIVO DE ROSA A LA APLICACIÓN  DE FITOKAL-B® Y FOSFIK®,
COMO MÉTODO PREVENTIVO DE CONTROL A MILDEO VELLOSO (PERONOSPORA SPARSA Berkeley)”.

Departamento de Investigación, Diseño y Desarrollo
Microfertisa S.A.
Calidad que genera vida




La rosa es considerada el principal producto dentro de la producción de flores con un 48% del total de las exportaciones, seguido por Clavel 16%, Mini Clavel 8%, Crisantemo 4% y otros 24%. Colombia es el primer exportador de flores hacia Estados Unidos con una participación del 60% del mercado total (Asocolflores, 2005).

Entre los factores biológicos externos más limitantes que afectan el cultivo de rosa,  tanto en el desarrollo de la planta como su producción, se encuentra la enfermedad mildeo velloso causado por el hongo Peronospora sparsa B, el cual es conocido desde 1862 cuando fue reportado por primera vez en Inglaterra (Mondragón et al., 2000).

En la Sabana de Bogotá, las condiciones ambientales son óptimas para el desarrollo de la enfermedad, ya que hay periodos prolongados de alta humedad, poca luminosidad, temperatura promedio 14°C (Gómez et al, 2002), lo cual ha originado en el sector floricultor de esta región pérdidas económicas importantes, debida a las lesiones ocasionadas en hojas, tallos y flores, disminuyendo así la productividad de las plantas, la calidad del producto y la posibilidad de exportar mayores volúmenes de flores.

Los síntomas de la enfermedad se manifiestan sobre las hojas, tallos, pedúnculos, cáliz y pétalos de las plantas de rosa, aunque generalmente la infección es restringida a los tejidos jóvenes de las plantas. Sobre el haz de las hojas se desarrollan manchas irregulares de color rojizo púrpura a pardo-oscuro, las cuales se rodean de un halo clorótico, mientras que sobre el envés se producen los signos del patógeno, que corresponden a un micelio de color marrón claro con abundante producción de esporangióforos y esporangios, lo cual genera la apariencia vellosa característica de la enfermedad. Estas estructuras solo se producen bajo condiciones de alta humedad, llegando a ser escasas y difíciles de detectar en situaciones desfavorables para el desarrollo del patógeno (Horst, 1983; Arbeláez, 1999; Hollier et al., 2001).

Los fosfitos han sido utilizados como fungicidas para el control de patógenos, especialmente oomicetos. King et al, 2000; demostraron el efecto de los fosfitos sobre la morfología y cambios en  transcripción genética de el patógeno Phythophtora cinamomi. Tratamientos in vitro del patógeno con una solución que contenía fosfitos (40 µg / mL) generó una reducción en el crecimiento de las hifas de hasta 68% después de cuatro días de exposición al tratamiento.

Además de actuar directamente sobre el patógeno, los fosfitos también estimulan los mecanismos de defensa endógenos de las plantas. Los fosfitos tienen un movimiento basipetalo en la planta, siendo primero translocados a través del xilema antes de llegar al floema (Whiley et al., 1995). Cuando se encuentra en el floema, los fosfitos son translocados en asociación con foto-asimilados hacia las regiones de la planta donde se presenta altas tasas de crecimiento (Guest y Grant, 1991). Los fosfitos también son absorbidos a través de las raíces, donde son reconocidos por los trasportadores de fosfatos. Dicha absorción es dependiente del pH y de la competencia con fosfatos. A pesar de la similitud estructural y de movilidad de los fosfatos y los fosfitos, estos últimos no son metabolizados por la planta, y por ende no constituyen una fuente de fosforo para el organismo (Sukarno et al., 1993).

A nivel de efecto funguicida preventivo, se ha demostrado que los fosfitos pueden  inhibir directamente hongos endoparásitos, en especial Oomicetos y hongos como Phytophtora y Peronospora (Lovatt y Mikkelsen, 2006). Microfertisa (2006) encontró que la aplicación de fosfito de potasio ocasiona una menor incidencia del patógeno Ascochyta pisi en los estratos superiores de la planta de arveja.

Álvarez et al. (2006) evaluaron el efecto de la aplicación de fosfito (400 g/L de P2O5) sobre la incidencia de mildeo velloso (Peronospora sparsa) en dos variedades de rosa, Charlotte y Malibú. A nivel de resultados se encontró que la aplicación de fosfito de potasio en la variedad Charlotte mantiene los menores niveles de incidencia de Peronospora sparsa  (8.9%), con relación a los tratamientos en los cuales se realiza la aplicación de funguicidas. En la variedad Malibú por su parte, la menor severidad de Peronospora sparsa (1.4%) se produjo al aplicar la mezcla entre fosfito de potasio y productos funguicidas y al aplicar fosfito de potasio individual (4.1%). 


El objetivo de la presente investigación fue evaluar la respuesta a la aplicación de FITOKAL- B®  y FOSFI-K® en el cultivo de rosa (Rosa sp.), como método preventivo de control a mildeo velloso (Peronospora sparsa Berkeley)”.

Vea Materiales y Métodos http://goo.gl/SvixEF